⚡️⚡️⚡️Descanso en el Espíritu, lo que viví


Ese día tuve que ir a trabajar, sí, creo que si mi memoria no me falla trabajé desde por la mañana hasta como las 5, y recuerdo que fui a la panadería, si no estoy mal no almorcé, me comí un pan seco, y un pedacito del pan se me atoró en la garganta y quede con un dolor en la garganta todo el tiempo incluso al final del grupo. Nos dijeron que ojalá nos confesáramos y por eso fui a la iglesia de la América y lo hice. 

Luego llegué al grupo me encontré con Caro, mi hermana, y bueno comenzó el grupo, era el final del seminario de vida en el Espíritu, el cual no hicimos completo, pues cuando mi hermana y yo comenzamos a ir, iban en la sexta enseñanza; pero ahí estábamos listas para un bautismo en el Espíritu, ya antes ambas habíamos participado en uno, del cual no tengo casi recuerdos, fue cuando iniciaba en la U, con Kerigma, en el que Claudia tuvo un descanso en el Espíritu; recuerdo que lo que pensaba era que nunca iban a vivir lo que le pasó a ella, pero que no importaba, a mí nunca me pasaban esas cosas raras que dicen otros, ¿o si me pasaban?

Comenzó la oración algo normal, nos preguntaron quienes no se sentían preparados para esa oración y yo impulsivamente alce la mano y dije que yo no estaba preparada, entonces mandaron a María Isabel para el grupito de nosotras, todas éramos mujeres.

La oración consiste en que todos oran por una persona del grupo pidiendo que el Santo Espíritu descienda sobre ella, oramos normal por todas, fui la última, María estaba en el grupo (más tarde ella también viviría lo mismo) creo que Diego estaba orando cuando yo me arrodillé, mis recuerdos comienzan a fallar por eso escribo.

Listo, me puse de rodillas y comenzaron a orar por mí, todo iba normalito cuando de pronto comencé a sentir el cuerpo pesado tanto que no pude sostenerme de rodillas y caí acostada (Julián dice que eso le pasa a personas que son muy introvertidas como yo o aquellas que tienen mucha resistencia a la acción de Espíritu, debe ser verdad), entonces fue como si por mi cuerpo corriera una fuerza, una energía, era como si algo me invadiera, un calor (las palabras no pueden describirlo) y esa fuerza corría por todo mi cuerpo yo simplemente de deje llevar, me deje inundar, me deje invadir. 

Y solo podía pensar ¡QUE BACANO, esto es muy bacano, ojalá no termine! y comencé a llorar, porque no podía contenerla mi cuerpo, y lloraba porque me sentía pequeña ante esta presencia que no merecía y mi cuerpo se sobrecogía era como un siénteme, siente que si existo, pero a la vez sentí mucha paz, mucho gozo, es como dicen, primero me sentí turbada, no tuve miedo y luego sentí mucha paz y un gozo inmenso ese que te eleva como a unos centímetros del suelo. Y salí ese día como impregnada de DIOS, como con el olor y el sabor de DIOS por todo mi cuerpo.

¿QUÉ ME DECÍAS DIOS? no lo recuerdo, como quisiera recordarlo.

Así fue todo!

Falta narrar el segundo y Falta la canción

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