Reciban el Espíritu Santo: sean misericordiosos.
Predicador: Francisco Bermeo
Predicador: Francisco Bermeo
Lucas 1, 26-38
Lo que debe ser pentecostés (5 puntos)
1. cotidianidad: la vida diaria es el lugar de acontecimiento de Jesús. Como narra el evangelio a María le ocurrió pentecostés en su cotidianidad.
La consecuencia de pentecostés es salir a impregnar del buen olor de Cristo.
A DIOS se accede por fascinación no por obligación
En el libro de los Hechos luego de la predicación de Pedro erán 120 luego 3000.
Maria experimentó a Dios en la vida cotidiana.
2. es un embarazo: porque la vida no vuelve a ser la misma, se ve y piensa diferente.
Los que animamos comunidades debemos saber que lo que hacemos no es para entretener, es para generar procesos de crecimiento, de entrega a Dios. Para tener una experiencia de Dios que nos cambie la vida.
Es un embarazo porque transforma desde dentro, es una experiencia profunda, intima.
3 integralidad: El espíritu debe cubrir todas las áreas de mi vida. Debo ser buena persona, no sólo un buen católico
Jesús no vale la pena, vale toda la vida.
Jesús no vale la pena, vale toda la vida.
4 decisión Lc 1, 39 la única manera de ser creíble es tomar decisiones, no hay que ser increíbles hay que ser creíbles.
María camina 140 kilómetros hasta donde Isabel, para llevar la experiencia de Dios que tenía dentro.
Hay que evangelizar primero a los de mi familia.
La experiencia de Dios no se debe quedar solo en las emociones sino tener decisiones de perdón, reconciliación, de conversión.
Debo acortar distancias con los de mi familia.
Hay mucha gente de iglesia pero analfabetas relacionales, no tienen buenas relaciones con los que los rodean.
5. Aspadzomai: esta palabra es griega, el evangelio lo traduce como saludó, Maria saludó a Isabel. La palabra griega que significa "envolver entre los brazos".
Luego Isabel quedó llena del Espíritu, el niño saltó de alegría en su vientre. Ésto es lo que estamos llamados a hacer cuando estamos llenos de Dios.
Misericordia, hacer procesos de reconciliación.
Luego Isabel quedó llena del Espíritu, el niño saltó de alegría en su vientre. Ésto es lo que estamos llamados a hacer cuando estamos llenos de Dios.
Misericordia, hacer procesos de reconciliación.
Comentarios
Publicar un comentario